
CRIMEN Y CASTIGO- DOSTOIEVSKI (1866)
"Pero, ¿porqué me habré metido tantas copas en el cuerpo? ¡Porque esos malditos me han obligado a discutir! ¡Yo que me había jurado no hacerlo…! El caso es que sueltan tales bestialidades… ¡Por poco me pego con ellos! [...] ¡Reclaman la impersonalidad total y encuentran en ello lo mejor de lo mejor! ¡Hay que hacer todo lo que se pueda para no ser uno mismo, para asemejarse a sí mismo lo menos posible! Lo consideran la expresión máxima del progreso. Si por lo menos soltaran los despropósitos que se les han ocurrido, pero ni eso… [...]
¿Qué cree usted? ¿Cree usted que yo me irrito porque dicen mentiras? ¡Ca! ¡A mí me gusta que mientan! Mentir es el único privilegio del hombre frente a las instituciones. ¡Quien miente llega a la verdad! Por eso soy hombre, porque miento. No se ha llegado a ninguna verdad sin haber mentido antes unas catorce veces, y quién sabe si ciento catorce, y eso es honroso a su modo. ¡Pero nosotros ni siquiera sabemos mentir por inspiración propia! Miente todo lo que quieras, pero miente por ti mismo, y entonces te cubriré de besos. Mentir según dicta el propio ingenio, es casi mejor que decir la verdad de otro. En el primer caso, se es persona; ¡en el segundo, un loro! La verdad no se pierde; en cambio, la vida se puede machacar; ha habido ejemplos. Y todos nosotros, ¿quien somos ahora? En lo que toca a la ciencia, al desarrollo, al pensar, a los inventos, a los ideales, a los deseos, al liberalismo, a la razón, a la experiencia y a todo, todo, todo, todo, todo, nos encontramos aún en la primera clase de párvulos. ¡Nos gusta satisfacernos con la inteligencia ajena, y nos hemos dado un atracón! ¿No es cierto? ¿No es como digo? ¿No es así?".
Esta novela apunta hacia el drama espiritual de sus personajes. Todo en esta obra es excesivo y torturante. Se trata de además la lucha que se libra más allá de los actos y las palabras.
ResponderEliminarCon el asesinato, Raskólnikov pretende establecer el orden justo de las cosas (matando a la avara vieja, quien representa un orden social injusto). Con el crimen, Raskólnikov pretende superar los límites de la moral y probar la resistencia de los hombres. Pero desde el momento en que comete el crimen, Raskólnikov se ve torturado por la angustia, que se convierte en locura, y que no desaparece hasta que se entrega a la justicia. El pecador, deshecho en arrepentimiento, representa la debilidad del hombre por las fuerzas del bien. El remordimiento del crimen probará al asesino que no es un superhombre.